Artrosis de rodilla e isquiotibiales: ¿Por qué se debilita la parte posterior del muslo? Un nuevo estudio explica las causas.
- Stefan Schwarz

- 16 nov 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 17 nov 2025
Osteoartritis de rodilla: Más que un simple problema articular
La artrosis de rodilla (gonartrosis) es una de las causas más comunes de dolor en esta articulación. Muchos pacientes refieren no solo dolor, sino también una sensación de inestabilidad. Investigaciones recientes demuestran que esta sensación de inestabilidad suele estar relacionada con la pérdida de fuerza en los isquiotibiales, los músculos de la parte posterior del muslo.
Investigaciones actuales: Los isquiotibiales se ven más afectados de lo que se pensaba anteriormente.
Aunque desde hace tiempo se sabe que los cuádriceps pierden fuerza en la osteoartritis de rodilla, un nuevo estudio aporta información crucial sobre los músculos de la espalda:
Los músculos isquiotibiales de los pacientes con osteoartritis muestran valores de fuerza significativamente reducidos.
La capacidad de mantenerse estable frente a un estrés creciente es particularmente limitada.
La pierna más afectada muestra hasta un 40% menos de fuerza de sujeción que los sujetos de control sanos.
Esta forma de fuerza de sujeción –la llamada fuerza adaptativa– es crucial para muchos movimientos cotidianos.
¿Por qué los isquiotibiales pierden fuerza en la osteoartritis?
1. El dolor inhibe el control muscular
Las señales de dolor procedentes de la articulación pueden reducir la actividad muscular.
Como resultado, la pierna reacciona más lentamente y con menos estabilidad.
2. Evitar el movimiento y adoptar una postura protectora
Muchas personas ejercen menos presión sobre la rodilla dolorida.
Esto conduce automáticamente a una mayor pérdida muscular, a menudo inadvertida.
3. Reflejos protectores del sistema nervioso
El cuerpo intenta proteger la articulación reduciendo la fuerza con la que se contraen los músculos.
Sin embargo, esto conduce a una mayor inestabilidad.
¿Por qué los isquiotibiales son tan importantes para la estabilidad de la rodilla?
La parte posterior del muslo cumple funciones clave:
Estabilización de la articulación de la rodilla
Control al subir escaleras
Seguridad al descender
Protección del ligamento cruzado anterior
Movimientos de frenado e intercepción
Si los isquiotibiales se debilitan, pueden ocurrir las siguientes cosas:
mayor estrés articular
una sensación de temblor o inseguridad en la rodilla
fatiga más rápida
mayor riesgo de caídas o lesiones
¿Qué implicaciones tiene esto para el tratamiento de la artrosis de rodilla?
1. El entrenamiento no debe consistir únicamente en ejercicios de fuerza.
Por supuesto, el entrenamiento de fuerza es importante, pero el estudio demuestra que la fuerza de sujeción y de frenado son cruciales.
Estas habilidades son necesarias constantemente en la vida cotidiana.
2. El entrenamiento neuromuscular es indispensable.
Esto incluye:
desaceleración controlada de los movimientos
Ejercicios de resistencia contra carga creciente
entrenamiento sensoriomotor
entrenamiento excéntrico de los isquiotibiales
3. Terapia individualizada para la estabilidad a largo plazo
Un plan de entrenamiento adaptado al paciente mejora:
función articular
estabilidad
reducción del dolor
Seguridad diaria
Conclusión: Unos isquiotibiales fuertes protegen la rodilla
Los nuevos hallazgos demuestran que la artrosis de rodilla afecta no solo a la articulación, sino también al control neuromuscular. Los isquiotibiales, en particular, pierden una fuerza de sujeción significativa.
La buena noticia: esta función puede mejorarse notablemente con fisioterapia específica.
Fortalecer los isquiotibiales y reconstruir la estabilidad neuromuscular puede:
Reducir el dolor
Mejorar la movilidad
ralentizar la progresión de la osteoartritis
Obtén mayor seguridad en tu vida diaria.
La clave no está en entrenar más duro.
La clave está en saber qué músculos necesitan estabilizarse y qué terapia se requiere.
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